La aplicación de nuevas tecnologías en la atención de pacientes y los desafíos que plantea su incorporación a la práctica clínica fueron parte de los temas abordados por Paola Silva, docente de Tecnología Médica de la sede La Serena, durante el VIII Congreso de la Sociedad Chilena de Uroginecología y Piso Pélvico (SODUP).
En calidad de expositora invitada, la académica presentó la conferencia “Inteligencia artificial aplicada en el abordaje del piso pélvico”, donde dio a conocer investigaciones y aplicaciones de esta tecnología en la evaluación, diagnóstico y rehabilitación de pacientes con disfunciones del piso pélvico, junto con los desafíos asociados a su implementación.
A través de un caso clínico ilustrativo, explicó cómo la inteligencia artificial podría contribuir al análisis de imágenes médicas, la predicción de riesgos clínicos, el apoyo a procesos de rehabilitación y la entrega de información a pacientes y profesionales.

“Muchas de estas aplicaciones todavía se encuentran en etapas de investigación y validación. No estamos hablando de reemplazar la evaluación profesional ni de tratamientos autónomos, sino de herramientas que, bien desarrolladas y evaluadas, podrían complementar nuestro trabajo y contribuir a una atención más personalizada”, explicó la docente.
Respecto de su participación, destacó la oportunidad de intercambiar conocimientos con especialistas de distintas áreas y aportar a la discusión científica desde la región. “Representar a la Universidad del Alba como académica es algo que valoro mucho, porque nos permite mostrar que desde nuestra región también estamos interesados en investigar, innovar y participar activamente en las conversaciones científicas que están marcando el futuro de la salud”, señaló.
Aporte a la formación académica
La académica también relevó la importancia de trasladar estas experiencias al proceso formativo de los estudiantes, promoviendo una mirada crítica sobre las nuevas tecnologías y su aplicación responsable en el ámbito sanitario.
“No se trata solamente de enseñarles nuevas tecnologías, sino de ayudarlos a desarrollar pensamiento crítico para comprenderlas, cuestionarlas y utilizarlas responsablemente”, sostuvo.
Finalmente, enfatizó que el desarrollo de la inteligencia artificial debe entenderse como una oportunidad para fortalecer el trabajo de los profesionales de la salud, sin perder de vista la dimensión humana de la atención.
“La tecnología puede ayudarnos a reconocer patrones, analizar información y tomar decisiones mejor fundamentadas, pero hay aspectos de la atención que siguen siendo profundamente humanos: escuchar, comprender el contexto de una persona, acompañarla y ejercer el juicio clínico”, concluyó.