El taller “Mesa técnica para la elaboración del Plan de Restauración de Paisajes Altos de Ninhue” concluyó con éxito. Su objetivo principal es revertir el deterioro ambiental y revitalizar el patrimonio productivo de la región. Este encuentro se realizó en el Centro de Extensión de la Universidad del Bío-Bío (UBB). Además, reunió a diversas instituciones del gobierno, sociedad civil y universidades. De esta manera, se logró un valioso intercambio de ideas para crear un modelo de desarrollo territorial más resiliente.
Esta actividad forma parte del Proyecto GEF Restauración de Paisajes. Dicha iniciativa cuenta con el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial y la implementación de la FAO. Asimismo, el Ministerio del Medio Ambiente ejecuta el proyecto en conjunto con CONAF. Su propósito central es recuperar la biodiversidad en las zonas agroforestales. Para lograrlo, promueve prácticas sostenibles que mejoran la calidad de vida de las comunidades locales.
En la Región de Ñuble, el plan piloto se enfoca en Altos de Ninhue. Este territorio abarca las comunas de Ninhue, Quirihue, San Carlos y San Nicolás. Aquí existen bosques de gran valor ecológico que hoy enfrentan graves amenazas. Entre ellas destacan la degradación de los ecosistemas y la vulnerabilidad ante el cambio climático. Por esta razón, el Plan Local de Restauración busca crear una hoja de ruta. Este trabajo se realiza junto a las comunidades para unir la recuperación ambiental con el desarrollo social y productivo.
La Universidad del Bío-Bío y el equipo del Proyecto GEF apoyaron el desarrollo de esta jornada. Durante el evento, los expertos presentaron los avances del estudio territorial piloto. También explicaron qué zonas tienen prioridad para las futuras acciones de restauración. Finalmente, mostraron las líneas de trabajo definidas en conjunto con el Comité Local.
El rol clave de las instituciones y la academia
El trabajo en equipo de los distintos sectores es fundamental para lograr el bienestar de las comunidades. Por eso, la mesa técnica destacó por la gran variedad de instituciones participantes. Entre ellas asistieron las seremis del Medio Ambiente y de Agricultura, CONAF, INDAP, INIA y Sernatur. También participaron la Fundación Superación de la Pobreza, la UBB y la Universidad del Alba. Gracias a esta diversidad, los asistentes exploraron nuevas oportunidades de colaboración.
Un tema central de la sesión fue la necesidad de unir la recuperación ecológica con el sustento económico de los agricultores. Sobre este punto habló Marcela Hidalgo, directora de Agronomía de la Universidad del Alba. Ella explicó que este enfoque es ideal para territorios que necesitan sanar su ecología. Además, destacó que la regeneración del suelo y la agricultura sintrópica se potencian si existe una buena planificación en cada predio.
Para lograr esta visión, los habitantes del sector necesitan apoyo técnico para planificar sus recursos. Ante este desafío, Marcela Hidalgo ofreció la ayuda profesional y académica de la Universidad del Alba. El objetivo de esta propuesta es desarrollar modelos de producción adaptados a la zona. Con esto, se espera recuperar la vitalidad de los ecosistemas de Ñuble y, al mismo tiempo, fortalecer el desarrollo sostenible de sus habitantes.