Una necesidad de la comunidad puede convertirse en una oportunidad de aprendizaje. Bajo esa premisa se desarrolló en Antofagasta el II Seminario de Buenas Prácticas de Aprendizaje + Servicio (A+S) de la Universidad del Alba, instancia que permitió conocer proyectos desarrollados por estudiantes en distintos espacios sociales.
Autoridades, docentes y socios comunitarios participaron de una jornada que puso en valor iniciativas de Kinesiología, Terapia Ocupacional y Trabajo Social, vinculadas a temas como promoción de la salud, alfabetización digital, discriminación y fortalecimiento de competencias parentales.
Para el vicerrector de la Universidad del Alba sede Antofagasta, Valentín Volta Valencia, uno de los principales aportes de esta metodología está precisamente en generar un vínculo entre la formación académica y las necesidades del entorno.
“Le doy un valor a la formación académica para nosotros, porque conecta la teoría con la práctica, pero además, en un espacio directamente comunitario. Cómo transformar los conocimientos teóricos en aulas, en laboratorios, en el servicio a una comunidad, con la identificación de un problema que se quiere abordar en conjunto entre la academia y esa comunidad, es lo que más me interesa”, apuntó.
Del aula al territorio
La primera experiencia fue “Tu entorno en movimiento”, de Kinesiología, presentada por el docente Marcelo Flores Lucero. La iniciativa contempló el desarrollo de subproyectos de promoción y educación en salud, diseñados por grupos de cuatro a cinco estudiantes a partir de las características de cada organización participante.
El trabajo consideró reuniones con los socios comunitarios y permitió detectar necesidades relacionadas con movilidad, riesgo de lesiones musculoesqueléticas y prevención de enfermedades no transmisibles.
En total, participaron seis organizaciones: la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el Club de Adultos Mayores “El Flamenco”, el Centro de Madres “Unión de Mujeres”, la Escuela “Mis Mágicas Palabras 2”, el Jardín “Los Tronquitos” y el baile religioso “Thukkuri Wari”.
Desde Terapia Ocupacional, en tanto, la directora de carrera Marcela Leiva Tapia presentó “Alfabetización digital para personas mayores”, proyecto que surgió frente a las dificultades detectadas en el uso de dispositivos electrónicos.
La propuesta se concretó mediante cuatro talleres personalizados y contó con la participación de las agrupaciones Abejitas Doradas, Edad de Oro, 20 de Julio y Las Tejedoras, llegando aproximadamente a 60 personas.
Trabajo Social: experiencias en distintos contextos
El seminario también incorporó experiencias de Trabajo Social Advance, con proyectos desarrollados en contextos sociales diversos.
María Valentina Acuña, titulada de la carrera, presentó “Miradas que Humanizan y Sensibilizan – Módulo 91, Centro Penal Concesionado Antofagasta”, iniciativa orientada a conocer la percepción sobre la discriminación en el contexto penitenciario.
A través de un cuestionario, el proyecto permitió establecer que, si bien existía conocimiento respecto de algunos conceptos, persistían dificultades para reconocer determinadas situaciones de discriminación.
“Estoy impresionada porque por conocimiento ellos saben, pero si efectivamente alguna respuesta que tenía que ver con la discriminación estaba muy mal”, explicó Acuña.
A partir de estos resultados, se generó un trabajo con la Defensoría Penal Pública para desarrollar charlas dirigidas a funcionarios de Gendarmería sobre la discriminación en centros penales.
Finalmente, Martina Barrales Flores, docente de Trabajo Social Advance, presentó “Intervención para el Fortalecimiento de Competencias Parentales y Marentales en la Escuela Villa Santa Rosa”, iniciativa desarrollada en Salamanca, Región de Coquimbo, orientada al fortalecimiento de herramientas parentales y marentales en el ámbito escolar.